
FUGA EN LOS ANGELES
Galaxy 1 (uno) vs. FC Dallas 2 (dos)
Por El Clande
El rito ha empezado!!!
Una nube abigarrada de papeles cubre el Home Depot Center.
No es el estudio de la Universal, ni el de la Metro, el magnifico estadio del Galaxy.
Un millar de tambores y bombos le hacen de banda de sonido al partido adelantado de la 2ª fecha de la “Liga de los Héroes”.
El marco es realmente imponente. En una tribuna, los hinchas se pintan del color blanco de los locales, a los cuales le contestan de las gradas de enfrente, el ondular agitado de las banderas rojiblancas emula al mas maravillosos de los mares.
Es que esta noche, se van a ver las caras, los “warriors” del Galaxy, contra los “cowboys” del FC Dallas.
Y la barbacoa esta servida, hermanos y hermanas.
Esta arrancando el campeonato y nadie quiere resignar un solo punto.
Todos tienen muy en claro que en estos primeros partidos es cuando se maca la senda que luego se recorrerá fecha tras fechas.
Lo saben los directores técnicos, que arman estrategias dignas de Leonidas y Jerjes en las Termópilas.
Lo saben los jugadores. Ellos depositan todas sus esperanzas en la guía sabia y sagaz de sus veteranas estrellas, se llamen Cobi Jones, de los galácticos, o el “escurridizo” Carlos “pescadito” Ruiz del FCD.
También lo sabe la fanaticada.
Lo saben y se sienten participes necesarios de la batalla que se esta por iniciar.
Los planteos tácticos están a la orden del día.
El irlandés Steve “leprechaut” Morrow va a aplicar la variante de “Stalingrado”. Va a refugiar a sus players unos metros fuera de su propia area, y desde allí sacara sus contraataques en los pies del pescadito y del habilidoso Toja.
Por el bando opuesto, Frank “lanzallamas” Yallop, esta obligado a salir a buscar el triunfo desde el minuto cero.
Quiere que la llegada de David “peluca” Beckman, encuentre a su equipo en lo más alto de la tabla.
Así que nadie se sorprende cuando, tras el pitazo del principal, cada equipo sale a hacer lo suyo.
Y que partido mis cuates!
“La que no se mancha” va de un campo para el otro, llevada con una sublime majestad por los jugadores de ambas escuadras.
Como si fuese una pelea por el titulo de los pesados en las Vegas, (Don King incluido), los dos equipos se estudian, se amenazan, se tratan de vulnerar, de herir.
En esas jugadas de corte ajedrecístico, sale a flote el talento de los mejores. Cobi Jones, en una jugada inigualable, le pone un tiro de servicio al goleador Donovan. Pero, oh dios, esta si que no es su noche. Donovan marra el gol y tras esa jugada, vuelve a dejar la pelota en manos del portero.
El Galaxy maneja el encuentro con mucha tranquilidad, sabe que el FCD no saldrá a buscar el partido, y por lo tanto, lo va empujando contra su propia valla.
Pero en ese ir sin miramientos comete un gravísimo error.
Son las manos del novato Ty Harden las que chocan contra el balón, y hacen que el arbitro Ferry “sheriff” Vaughn pite el penalti.
El pescadito Ruiz le cruza la pelota al arquero y abre el marcador para el FCD.
Esta será un pinche noche para el “pulpo” Conan, uno de los mejores arqueros de la “liga de los Héroes”.
El Galaxy siente en carne viva el gol sufrido en su propia valla.
Sin perder los estribos, sigue tratando de llegar al arco rival manejando el balón con mucha confianza.
Cobi Jones se pone el equipo al hombro y empuja a sus jugadores hacia delante.
En tanto, los tejanos siguen su estrategia al pie de la letra. No se apartan del guión ni por un solo instante.
Y esto tiene su recompensa.
Faltando solo dos para que termine el primer tiempo, Cooper recoge un rebote y empuja la pelota al fondo de la red de los Galácticos.
Durante el entretiempo los miles de torcedores del Galaxy se preguntan que esta sucediendo delante de sus ojos.
Pareciese como si los tejanos quisieran arruinarles la maravillosa fiesta que ellos habían preparado.
En los vestidores, la arenga del técnico busca sacar las agallas que sus jugadores necesitan para dar vuelta el cotejo.
Y así lo sale a buscar el Galaxy.
Solo que van a poner en el field mas valentía que talento.
Los players del FC Dallas, cual si estuviesen arriando ganado en las praderas de Texas, como si fuesen guiados por la mano sabia de Ben Carway, el mítico padre cariñoso de Bonanza, controlan totalmente cada situación del encuentro.
Solo en un momento los galácticos parecen recuperar esa magia que siempre los caracterizo, pero son otra vez los pies de Donovan los que malogran la posibilidad de descontar en el tanteador.
Cuando Robbie “candy boy” Findley anota para los locales, la fiesta se había acabado.
Gran triunfo para los tejanos.
Después de dos juegos como visitante, ahora le toca volver a su casa.
Y que mejor manera de hacerlo que cargando en su mochila estos tres valiosísimos puntos.
El Galaxy ahora solo espera que el avión que viene desde Londres llegue lo más rápido posible.